Tratan fortificación de arroz para enfrentar “hambre oculta” en la región

La vicepresidenta Margarita Cedeño destacó que la seguridad alimentaria es clave para el desarrollo y la supervivencia

10 agosto, 2016 • Noticias • Vistas: 40

La fortificación del arroz se presenta como la estrategia más efectiva y de bajo costo para reducir las deficiencias de micronutrientes de grandes segmentos de la población ya que tres mil millones de personas alrededor del mundo consumen este rubro como su alimento básico

Las deficiencias de micronutrientes, mejor conocidas como “hambre oculta”, afectan a dos mil millones de personas en el mundo, y con miras a enfrentar la problemática la Vicepresidencia de la República, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Ministerio de Salud Pública realizan un foro enfocado en el fortalecimiento vitamínico del arroz y mejorar así la nutrición de la población.

 

Se trata del “Primer Evento para la Promoción de la Fortificación del Arroz en América Latina y el Caribe”, para aportar soluciones que permitan fortalecer con micronutrientes ese cereal en la región como una estrategia costo-efectiva para contribuir con la reducción del “hambre oculta”.

El foro, inaugurado este miércoles en un hotel de la capital y que se extenderá hasta el próximo viernes, pretende también  ayudar a los países a alcanzar la meta de Hambre Cero para el 2030, según se estableció en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El acto inaugural fue encabezado por la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño; la ministra de Salud, Altagracia Guzmán Marcelino; el director regional del PMA, Miguel Barreto;  la directora Global de Nutrición del PMA, Lauren Landis; y el director del Servicio Nacional de Salud, doctor Nelson Rodríguez.

En su discurso, la Vicepresidenta destacó que la seguridad alimentaria es clave para el desarrollo y la supervivencia, al considerar que toda alternativa que pueda desarrollar la ciencia para enfrentar las carencias nutricionales es vital “en un momento en el que el mundo está amenazado por la inequidad, la inseguridad y las consecuencias del cambio climático y los daños al medio ambiente”.

“La fortificación del arroz resulta ser una estrategia vital para hacer más eficiente la lucha en contra del hambre y la desnutrición, que son injusticias que desdicen de la capacidad de los seres humanos de ser solidarios, y por el contrario, dejan entrever la insensibilidad, el egoísmo y la deshumanización a la que hemos llegado”, afirmó Margarita Cedeño.

Abogó por la integración regional para mejorar las condiciones de vida de la población más carenciada, en especial, las relacionadas con la nutrición.

“Con las acciones que resulten de este evento podremos dar respuesta a la situación existente en micronutrientes en la región, fortaleciendo los marcos conceptuales que apoyan la fortificación del arroz, a la vez que compartimos los conocimientos tecnológicos en la materia”, indicó.

Recordó que gracias a un convenio interinstitucional con CITIHOPE International, Fundación Rica y otras instituciones, la Vicepresidencia distribuyó más de 400,000 libras de arroz fortificado entre las familias pertenecientes al programa Progresando con Solidaridad, asilos de ancianos, orfanatos, hospitales públicos, adolescentes y mujeres embarazadas, afectados con VIH, entre otros.

Objetivos

Dentro de los objetivos de este evento se espera que los participantes conozcan la evidencia científica y la experiencia en la implementación de la fortificación del arroz (como es el caso de Filipinas en Asia y Costa Rica en América Latina y el Caribe), para facilitar el proceso de planificación y consulta con los países interesados en aplicar esta estrategia, además de crear una red de apoyo a los esfuerzos nacionales en ese sentido.

La fortificación del arroz se presenta como la estrategia más efectiva y de bajo costo para reducir las deficiencias de micronutrientes de grandes segmentos de la población ya que tres mil millones de personas alrededor del mundo consumen este rubro como su alimento básico. Sólo en la República Dominicana se consumen más de 600 mil toneladas al año.

La problemática

En América Latina y el Caribe la anemia por deficiencia de hierro afecta a 22.3 millones de niños en edad preescolar y 33 millones de mujeres en edad fértil.

Asimismo, las deficiencias de zinc, yodo y las vitaminas B12, importantes para las etapas de desarrollo y crecimiento, también afectan a gran parte de población, pero existen grandes brechas de información. Se estima que en la región 51 millones de personas están en riesgo de tener una ingesta de zinc inadecuada.

“El arroz cumple un rol esencial en la dieta de muchos países de la región, por lo cual su fortalecimiento y los beneficios derivados de ello no requieren cambio en la dieta de la población, tampoco en el sistema de producción y distribución existente, por lo cual, si se implementan plataformas sostenibles, se pueden generar un impacto de manera rápida y prolongada en la reducción de la malnutrición”, señaló Barreto.

De todas las deficiencias de micronutrientes, la anemia por deficiencia de hierro es la más grave. La anemia afecta a un 30% de niños menores de cinco años en toda la región y a un 19% de las mujeres en edad productiva, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En tanto, la desnutrición crónica –retardo en el crecimiento— impacta a más del 10% de los niños menores de cinco años.

“La fortificación del arroz es una oportunidad para mejorar la nutrición de nuestras poblaciones ya que es el alimento básico en algunos de nuestros países”, dijo Barreto. “Pero para tener éxito en este esfuerzo es fundamental que los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil prioricen la fortificación del arroz dentro de sus programas por costo-efectividad y por su alto impacto”, agregó.

Países participantes

Entre los participantes se encuentran representantes de gobierno de Colombia, Cuba, Ecuador, Guatemala, Haití, Panamá, Perú y República Dominica, y expertos de la Universidad de California-Davis, la Alianza Mundial para Mejorar la Nutrición (GAIN), la Universidad de Emory, la Agencia Internacional de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), la OMS, y el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP), entre otros.

El PMA es la mayor agencia humanitaria que lucha contra el hambre en el mundo, proporcionando asistencia alimentaria en emergencias y trabajando con las comunidades para mejorar la nutrición y aumentar la resiliencia. Cada año, el PMA brinda asistencia a unas 80 millones de personas en 80 países.

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