Reflexiones sobre el nuevo rumbo del pld, a propósito del 42 aniversario de su fundación

Jory Nicolás López

28 diciembre, 2015 • Yo, Opino • Vistas: 79

Jory Nicolás López

Jory Nicolás López

POR: JORY NICOLÁS LÓPEZ

El Partido de   la  Liberación   Dominicana (PLD), fundado el 15 de diciembre de 1973, surgió de una división del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) a raíz del abandono de su fundador y máximo dirigente, Juan Bosch, Martin De Los Santo Vásquez y junto a un grupo de antiguos miembros del partido.

Bosch, había sido la figura más destacada, desde la fundación del PRD en 1939, enfrentó al régimen de Rafael Trujillo (1930 – 1961) y, a partir de 1966, al gobierno de Joaquín Balaguer.

Su propósito declarado fue construir una organización que tuviera como objetivo completar la obra de Juan Pablo Duarte: “lograr una patria libre, soberana e independiente, en la cual impere la Justicia social y el respeto ala dignidad humana”. Para cumplir ese objetivo,  se entendió que era necesaria la creación de una sólida organización, de líderes, con métodos de trabajo diferentes que aseguraran una sólida  disciplina,  una  mística  arraigada   y   una   vocación   de   trabajo   por  el  pueblo dominicano, basados en el trabajo colectivo, la unificación de criterios y los principios del centralismo.

Ha participado en las elecciones presidenciales dominicanas de 1978, 1982, 1986, 1990,1994,   1996,   2000,   2004,   2008   y   2012.   Del   1978   al   1994,   Bosch   fue   su   candidato representante. No resultó ganador en ningún comicios. En 1996, en 2004 y en el 2008, tuvo al Dr. Leonel Fernández como su candidato a la presidencia, resultando ganador en las tres ocasiones. En el 2012 el PLD ganó las elecciones de nuevo representado por el Lic. Danilo Medina.

El Nuevo Rumbo del PLD

No escapa a mi conocimiento que nuestro partido atraviesa en la actualidad por una de sus crisis más agudas y severas de todos los tiempos. Que nuestro pueblo sufre al ver esta lucha interna que vivimos los peledeístas porque si no se le da un fin dicha crisis el pueblo  se queda desprotegido y frustrado, pero al mismo tiempo está esperanzado e ilusionado de que el partido saldrá fortalecido para seguir trillando el camino del progreso.

El PLD ha sido el partido más exitoso de finales del Siglo  XX y en la primera década del XXI,  ha sabido manejar el destino de nuestra Nación. Por eso las veces que le ha tocado ir a elecciones, ha salido victorioso. Ahora bien esta larga estadía en el gobierno puede que sea un cáncer en el seno del partido, ya que las luchas por la obtención del poder político se incrementan   y conllevan a una   lucha   infernal entre las facciones, esto inicia en   el momento que el presidente Danilo Medina dijo textualmente, que él tenía su propio Librito para gobernar.

Para   nadie   es   un   secreto  que los partidos   utilizan  como instrumentos   las facción dominante para disputarse el poder político o para desplazar otras fracciones que tienen el control en el resto del partido.  Aquí está el reto de nuestro partido;  parar esa lucha que se ha estado dando desde el palacio para destruir la facción que más ha gobernado, tanto a lo interno del partido,  como al país en los periodos que le ha correspondido.

No creo en la teoría que el PLD debe  salir del poder para detener los conflictos que se han suscitado   dentro   del   partido, el nuevo rumbo que debe tomar el PLD es  el de la comprensión, la humildad y sobre todo dejar las luchas internas que tienen como objetivo desplazar facciones a como dé lugar, debe de reivindicarse y dar mayor participación a los jóvenes, no utilizando el dedo para imponer quien va a ocupar un cargo, o en el caso de la selecciones internas, la intromisión de altos miembros del tren gubernamental imponiendo sus compañeros, dándoles facilidades de todo tipo, llevando este accionar a una elección antidemocrático y cambiando la voluntad de los votantes.

Más bien deben dejar que la elección de un compañero o compañera sea mediante el trabajo, con proyectos claros para fortalecer su comunidad o a cualquier sector de la población. Sigamos avanzando  sin dejar el  compromiso de honor de mantener inmaculado el legado ético y político de nuestro guía espiritual, el profesor Juan Bosch.

 

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